
Entrenamiento, rehabilitación y nutrición bajo un mismo techo, con un equipo que se coordina entre sí.
Clases grupales, sesiones individuales y prenatal.
Entrenamos el movimiento que usas todos los días: levantar, empujar, caminar, subir escaleras, jugar con tus hijos. Las clases son semipersonalizadas, así que el profesor ajusta ejercicios y carga a lo que tu cuerpo puede hoy. Si nunca has entrenado o vienes saliendo de una lesión, ese es justamente el punto de partida que sabemos acompañar.
El profesor alcanza a verte, corregirte y ajustar la carga a tu día.
Primero aprendes a moverte bien. La carga viene después, cuando el cuerpo está listo.
Movilidad y fuerza en las zonas que más te exigen, dentro y fuera de la sala.
Sesiones adaptadas a cada etapa, coordinadas con tu matrona o tu médico.
Entrenan con nosotros personas con sobrepeso, diabetes o artrosis, y también adultos mayores.
Terapia manual, recuperación guiada y vuelta al deporte.
Partimos con una evaluación kinesiológica completa y de ahí sale tu plan. Tratamos la lesión y también lo que la provocó: fuerza, movilidad y hábitos. Todo el proceso ocurre en Pichilemu, sin viajar a otra ciudad, y cuando llega el alta sigues entrenando con el mismo equipo que ya te conoce.
Trabajo directo sobre la zona: dolor, rango de movimiento y tejido.
Fases claras y revisiones periódicas para saber cuándo avanzar y cuándo esperar.
Volver al surf, al trote o a tu clase con criterio, sin apurar el proceso.
Planes flexibles y acompañamiento cercano, sin dietas imposibles.
Empezamos por tu vida real: tus horarios, tu presupuesto y lo que te gusta comer. De ahí sale un plan que puedes sostener en el tiempo, ajustado a tu entrenamiento y a tu proceso de recuperación.
Comida de verdad, sin listas prohibidas ni pesar cada porción.
Controles periódicos para ajustar lo que no está funcionando.
Qué comer antes y después de entrenar, según cómo viene tu semana.
Tu nutricionista conversa con tu profesor y con kinesiología.
Cuéntanos qué necesitas y te orientamos sin compromiso.